Hándicaps mixtos

Para aquellos que no lo sepan, el hándicap asiático es un mercado de apuestas donde se le otorga una ventaja o desventaja a uno de los dos equipos (o jugadores) de un evento o partido. Se usa, principalmente, para sacar más valor a la victoria de un equipo por varios goles o aprovechar el favoritismo excesivo del rival.

El hándicap asiático cuenta con tres variantes distintas. La primera de ellas es donde tenemos números enteros tanto positivos como negativos (+1,-2,+3, etc) y la verdad es que no requieren explicación alguna. Si apuestas a un equipo con hándicap asiático -1, ganaras dinero si vence de dos goles y recuperarás la inversión si lo hace solo de uno. Como digo, no tiene misterio alguno.

La segunda variante es con los números decimales “,5” (+1,5 por ejemplo). Aquí evitamos la opción de la apuesta nula ya que es el objetivo de ese decimal. Otro ejemplo sería invertir al hándicap asiático -2,5, donde solo nos embolsaríamos dinero si nuestro equipo o jugador se hace con la victoria por 3 goles (o puntos) como mínimo. De nuevo, tampoco existe una gran complicación en este apartado.

Pero lo que muchos desconocen es la variedad que mezcla las dos anteriores: los hándicaps asiáticos mixtos. Estos se expresan con un decimal de una cuarta parte (+1,75 o -0,25 por ejemplo) y con ellos lo que hacemos es dividir la apuesta en dos partes. La primera de ellas va para el hándicap asiático entero y la segunda para el decimal “,5”. Dicho así suena complicado, pero no lo es.

Un ejemplo te lo aclarará todo. Imagina que apostamos 5€ a la victoria del Milán con hándicap asiático -0,75. Esto se traduce, literalmente, a dos apuestas de 2,5 distintas. La primera de ellas sería al hándicap -0,5 y la segunda de ellas al hándicap -1. De esta forma, cuentas tanto con la posibilidad de obtener parte de la apuesta nula como no, a la vez que obtienes una mejor cuota que con el hándicap -0,5 individual. Si el Milán gana de un gol, solo ganas la mitad de la apuesta, pero si gana de dos o más te embolsarás el total.

Esta alternativa es la más difícil de comprender, pero sin embargo es la que más beneficios puede dar a medio y largo plazo ya que mezcla buenas cuotas con la posibilidad de recuperar algo si las cosas no salen como pensamos. Practica un poco con ella (siempre apostando poco o simulando, por supuesto) y te darás cuenta de que su potencial es impresionante.