Probabilidades y estadísticas

¿De dónde sale una cuota 2? Este tipo de preguntas son muy comunes entre los apostantes que recién se inician en este mundo y la verdad es que no hay demasiada información al respecto en la red. Desde luego, si la hay, es sumamente vaga.

Lo primero que debes saber es que las casas de apuestas ofrecen una cuota basado puramente en resultados estadísticos tanto de corto como de largo plazo. Para ello, cuentan tanto con algoritmos como con expertos especialistas para intentar ajustar al máximo su oferta. Una vez calculan exactamente la probabilidad de que un evento tenga o no lugar, entonces sacan al público una cuota correspondiente.

Para que te hagas una idea, una cuota 2 equivale al 50% de probabilidades de que un evento ocurra. Es decir, si vemos que el gol de Cristiano Ronaldo en el próximo partido se paga a 2, significa que las casas de apuestas estiman que existe un 50% de que eso pase, así de sencillo. Exactamente lo mismo se aplica a una cuota, por ejemplo, de 4. En este caso, la probabilidad que otorga la casa de apuestas a una cuota 4 es del 25%.

La mejor forma de calcula la probabilidad es mediante una fórmula que, por cierto, es realmente sencilla de memorizar:

Probabilidad: 100 / Cuota


De esta manera, podríamos determinar que una cuota 10 tiene un 10% de que ocurra y así sucesivamente. ¿Para qué es esto importante entonces? Pues básicamente para que, si consideramos que algo cuenta con más posibilidades que las ofrecidas por la casa de apuesta, invirtamos dinero en ello, tan simple como eso.

Y es que no son pocas las ocasiones en las que las bookies (que es como comúnmente se les conoce a las casas de apuestas) pasan por alto factores humanos que nosotros sí podemos considerar. Cambios en la alineación, ruedas de prensa de los entrenadores anunciando sus intenciones, rachas de jugadores, estados de ánimo y así un largo etcétera.

Por lo tanto, tener pleno control y conocimiento sobre el cálculo de las probabilidades implícitas es fundamental para sacarle partido a las casas. Es cierto que estas suelen ajustar a la perfección sus cuotas, pero de vez en cuando verás como “patinan” más de la cuenta, y es justo ahí donde encontrarás la oportunidad de maximizar tus beneficios tanto a corto como a largo plazo. Practica unas cuantas veces, haz algunas pruebas y verás como es una herramienta más poderosa de lo que crees.